El Londres es la respuesta a una pregunta muy práctica: ¿cómo jugar con blancas sin estudiar diez aperturas distintas? Las blancas arman el mismo esquema casi contra cualquier cosa —d4, el alfil en f4, e3, c3, Cf3— y llegan al medio juego con planes que ya conocen.
1.d4 d5 2.Af4, o también 1.d4 Cf6 2.Cf3 y 3.Af4.
Lleva el nombre del torneo de Londres de 1922, donde se jugó varias veces. Durante décadas tuvo fama de aburrido; hoy lo juegan desde jugadores de club hasta campeones del mundo en partidas rápidas.
La idea en una frase
Un esquema sólido que se arma igual contra casi todo, con el alfil de casillas negras afuera de la cadena de peones y planes de ataque que se repiten.
La estructura y los planes
El esquema típico es d4, Af4, e3, c3, Cf3, Ad3, Cbd2 y h3. A partir de ahí, los planes más comunes son tres:
- El caballo en
e5, a veces apoyado con f4: un puesto fuerte que apunta al flanco de rey. - El ataque con
Dc2 y Ad3 contra h7, la batería clásica. - El avance
h4-h5, o la expansión con g4, cuando el rey negro está enrocado corto.
Las negras tienen sus propias armas: el ataque al peón de b2 con ...Db6, la ruptura ...c5 y ...Ad6 para cambiar el alfil de f4. Saber qué hacer contra estas tres cosas es la mitad del Londres.
Los modelos clásicos
Lo que hace eficiente al Londres es que sus partidas se parecen entre sí. Ciertos ataques, ciertas maniobras y ciertos finales aparecen una y otra vez, y estudiar esas partidas modelo rinde más que estudiar variantes: cuando se reconoce el patrón, la jugada sale sola.
El Jobava: la versión agresiva
1.d4 d5 2.Cc3 Cf6 3.Af4. En lugar del peón a c3, el caballo va a c3, y el sistema cambia de carácter:
- La amenaza
Cb5, que ataca c7 y obliga a las negras a reaccionar. - Los sacrificios en
d5, que abren el centro con el rey negro todavía sin protección completa. - La ruptura con
f4 y la expansión en el flanco de rey, que convierten la posición en un ataque directo.
Lleva el nombre del gran maestro georgiano Baadur Jobava, uno de los jugadores más creativos del circuito, y es un arma ideal para sacar a rivales teóricos de su terreno.
Los errores típicos
- Jugarlo en piloto automático. Que el esquema se repita no quiere decir que todas las posiciones se jueguen igual: contra
...c5 y ...Db6 hay que reaccionar. - Dejar que cambien el alfil de
f4 sin obtener nada a cambio. Es la pieza característica del sistema. - Atacar sin el centro estable. Los ataques del Londres funcionan cuando el centro está cerrado o controlado.
- En el Jobava, sacrificar sin calcular. Los golpes en
d5 funcionan en posiciones concretas, no siempre.
¿Para quién es el Londres?
Para quien tiene poco tiempo para estudiar y quiere llegar al medio juego con una posición que entiende. Sirve como repertorio principal hasta bastante arriba y, combinado con el Jobava, tiene una versión agresiva para cuando hace falta ganar. Si te atrae la presión estratégica con 1.d4, mirá la Catalana; si preferís 1.c4, la Inglesa. Y si querés armar el repertorio entero, empezá por cómo elegir una apertura.
Cómo estudiarlo
Primero el esquema y las tres respuestas incómodas de las negras. Después los modelos de ataque, con partidas completas. Por último, el Jobava como segunda arma.
El curso Londres y Jobava: ideas, modelos y ataque, con los grandes maestros Leonardo Tristán y Andrés Rodríguez Vila, sigue ese camino: tres clases sobre el Londres —ideas generales, modelos clásicos y ataque— y tres sobre el Jobava: los sacrificios en d5, la ruptura f4 y la expansión en el flanco de rey.