
Entrenador para jugadores con ambiciones de progresar a maestro
Soy Maximiliano Pérez, Maestro Internacional de ajedrez de Argentina, jugador profesional y entrenador con más de 15 años de experiencia en la enseñanza. Comencé a dar clases particulares de ajedrez en 2008 y desde entonces la enseñanza se ha convertido en una parte central de mi carrera. He trabajado como profesor en diferentes instituciones educativas de Argentina, entre ellas el Colegio Manuel Estrada, Instituto General Pacheco, Colegio Antonio Berni, Aberdare College, Colegio Babar y Northlands. También he dictado clases grupales, seminarios y entrenamientos en clubes de ajedrez. Desde 2017 participé en entrenamientos de alto rendimiento destinados a campeones juveniles argentinos dentro de programas de la Secretaría de Deportes de la Nación. En 2019 fui delegado y entrenador de la Selección Argentina en el Campeonato Panamericano Juvenil disputado en Guayaquil, Ecuador. Toda esta experiencia, desde la enseñanza escolar hasta el entrenamiento de jugadores competitivos de alto nivel, me permitió desarrollar una metodología flexible y comprender que distintos jugadores pueden necesitar caminos completamente diferentes para progresar. A lo largo de mi carrera he trabajado con jugadores de diferentes edades y niveles, aunque actualmente mi trabajo está especialmente orientado a jugadores ambiciosos que buscan progresar aproximadamente desde los 1800 hasta los 2350 de Elo, ayudándolos a desarrollar una comprensión más profunda del juego y a construir un método de pensamiento que puedan aplicar de manera independiente durante sus partidas. Mi filosofía como entrenador parte de una idea sencilla: mejorar en ajedrez no consiste solamente en acumular conocimientos, sino en aprender a pensar mejor. Por eso, una de las preguntas que más utilizo durante mis clases es: “¿Cómo llegaste a esa conclusión?” Muchas veces el problema de un jugador no está en desconocer un concepto, sino en el proceso que utilizó para evaluar una posición, seleccionar candidatas, calcular una variante o tomar una decisión. Mi objetivo es comprender ese proceso, detectar patrones de error y trabajar sobre ellos. Mi objetivo final como entrenador es que cada jugador desarrolle herramientas que progresivamente le permitan depender menos del profesor y más de su propia comprensión. Porque, en definitiva, el objetivo no es solo enseñarle al alumno qué pensar en una posición determinada, sino enseñarle a pensar cuando aparezca una posición que nunca haya visto antes.
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